El Museo de la Ciudad de Móstoles expone los bodegones de Francisco Masa

Tres de los bodegones de Francisco Masa en el Museo de la Ciudad de Móstoles / Foto: TuZonaEs.com | Mar Campos
El Museo de la Ciudad de Móstoles acoge desde el 9 al 20 de mayo, la exposición del artista Francisco Masa. En la primera planta del centro, los visitantes podrán disfrutar de las 17 obras en las que el bodegón es el indiscutible protagonista.
Masa consigue de una manera magistral aportar la serenidad tan característica de este género artístico. La armonía de las pinceladas, la iluminación y la ordenación de los objetos representados son una prueba más de la maestría a la hora de representar la conocida como ‘naturaleza muerta’.
Los racimos de uvas, las sandías, las granadas, las vasijas y un sinfín de elementos que todos pueden encontrar en una cocina pasan día a día desapercibidos. Sin embargo, la importancia de los bodegones reside en la naturaleza de esa cotidianeidad, de captar lo común para convertirlo en extraordinario.
La inauguración de la sala será el jueves 10 de mayo a las 18.00 y al acto acudirá la concejala de Educación, Cultura y Promoción Turística, Mirina Cortés. Aquellos que estén interesados en visitar la muestra podrán hacerlo de miércoles a viernes de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00, y los sábados y domingos de 11.oo a 14.00, ya que los lunes y martes el museo permance cerrado.
Historia del bodegón
Desde la Antigüedad, los egipcios recurrían a esta rama de la pintura para representar alimentos y elementos de la vida cotidiana con la creencia de que estos se tornarían reales en el más allá. Para los romanos eran el distintivo que se colgaba en las casas de la clases superiores de la comunidad latina.
Ese halo de misticismo que rodeaba a los bodegones en la sociedad egipcia también era patente en la Edad Media. Durante esa época, este arte pictórico estaba subordinado al género de la pintura religiosa y no fue hasta el Renacimiento cuando aumentó su fama gracias a Alberto Durero y Leonardo Da Vinci . No obstante, de manera progresiva ese simbolismo alegórico fue desapareciendo.
Con el siglo XVII el bodegón se extendió por toda Europa. Los alemanes, holandeses, franceses se unieron a las pinturas italianas en la que Caravaggio era uno de sus máximos exponentes.
Las academias de arte del siglo XIX llevaron al bodegón a la decadencia considerándola un género inferior. Sin embargo, el impresionismo recuperó el bodegón con algunas modificaciones. Algunos artistas de renombre como Claude Monet o Vicent Van Gogh cambiaron los fondos oscuros por tonos como los naranjas o amarillos.
Los movimientos vanguardistas del siglo XX provocaron una gran evolución en todos los géneros artísticos, y como no podía ser menos, en el bodegón. Paul Gaugin, Odilon Redon y Paul Cézanne encontraron en esta rama pictórica una forma de expresarse a través de la naturaleza. También, el artista cubista por referencia , Pablo Picasso, recurrió al bodegón en el que los elementos se confundían con el fondo de la obra.

